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2018: “La lechería luchará por crecer por encima de los 2.000 millones de litros/año”, según Blasina & Asoc.

La lechería está en plena lucha por salir de un período muy difícil y retomar un crecimiento que en 2017 fue tímido y que en 2018 seguirá muy gradual.

Pero junto a la lana fina es de los pocos segmentos de las materias primas que puede tener un as en la manga: el precio de los productos grasos ha revivido, porque las grasas animales han sido reivindicadas en una dieta sana.Impulsada como todas las materias primas por la envión de precios de la década pasada, que persistió hasta 2011, la producción lechera alcanzó su máximo en 2013 y desde allí fue cayendo hasta hacer piso en un terrible 2016.

En esos tres años la lechería perdió producción, primero gradualmente y hace dos años de una manera muy pronunciada, porque al desánimo se sumó el clima adverso.

Con los precios al productor subiendo levemente en dólares por razones cambiarias, los productores siguen luchando con los altos precios de la energía como contrapeso fuerte, pero con un invierno –el pasado– que resultó benévolo y permitió una gradual mejora en la producción.

Pero la faena de vacas sigue alta, lo que hace pensar en que las posibilidades de crecimiento futuro son débiles.

Tras cruzar los 2.000 millones de litros por primera vez en 2013, alcanzando los 2.045 millones, la producción se desplomó en 272 mil litros para caer a 1.773 millones en 2016.

El camino de la recuperación del año pasado tuvo que ver más con normalización climática que con certezas productivas.

La industria pequeña y mediana está débil, el mercado de Venezuela está prácticamente perdido y el de Brasil ha perdido incidencia, tras un 2016 en el que paradojalmente bajó la producción, pero se colocó fácilmente en el país vecino.

En materia de mercados, 2017 marcó el ascenso de Argelia, el nodo distribuidor de lácteos para el norte y centro de África como el mercado emergente capaz de llevar lo que Brasil no captaba con tanta intensidad. El año pasado las ventas de leche en polvo –el principal rubro de exportación de Uruguay– se fueron haciendo más intensas por parte de los argelinos a medida que avanzaba el año.

Las ventas del primer semestre estuvieron dominadas por Brasil, pero en el tercer trimestre Argelia pasó a ser el principal destino con 35% de las compras, que pasaron a 64% en el último trimestre del año. Esos dos mercados se llevan tres cuartas partes de la leche en polvo que exporta Uruguay, seguidos de lejos por Cuba y Rusia que llevan algo menos de 10%.

Todavía no aparece China en las compras de leche en polvo entera que son el producto principal, a esta altura con más de 60% de las exportaciones totales.

Brasil sigue dominando las compras de leche en polvo descremada, pero éste rubro pierde fuertemente relevancia por segundo año consecutivo, con una caída de más de 30% en las ventas.

Mientras las ventas de leche en polvo entera cayeron 15%, pero superaron por segundo año consecutivo las 100 mil toneladas, las de leche en polvo descremada bajaron 31% y apenas llegaron a 12 mil toneladas.

En los dos restantes grandes rubros de exportación, manteca y queso, también 2017 fue de baja en las exportaciones, en el caso de los quesos 16%, pero con una recuperación de precios. Brasil, México, Argentina y EEUU dominan el rango de compradores.
Paradojalmente las exportaciones de manteca cayeron 23% y prolongan un descenso importante, a pesar de que el precio promedio mejora en consonancia con un mercado internacional ávido por el producto. El precio de exportación de la manteca el año pasado fue récord, superó por primera vez los US$ 5.000 por tonelada, quedando por encima de los niveles del pico de precio de las materias primas de 2008 o 2011. Con un precio promedio de US$ 5.176, el precio obtenido fue 58% mayor al de 2016.

El comienzo de 2018 sigue siendo de un menor nivel de exportaciones, con una caída de 21% en las exportaciones, respecto a enero de 2017, algo sorprendente porque no condice con la recuperación de la producción que, aunque es gradual, es significativa.

El primer mes del año mostró nuevamente el auge de las ventas de manteca que generaron más del doble de facturación que en enero de 2017, con un precio promedio por tonelada de US$ 5.429/ tonelada, 29% mayor al de igual mes del año anterior.

La consolidación de precios tan altos empieza a incidir en los volúmenes exportados, ya que la manteca es lo único que aumenta en tonelaje y contrasta con la fuerte caída de las exportaciones de las leches en polvo. Las ventas de manteca aumentaron 103% en volumen y también crecieron las de quesos, un 18%, mientras que las ventas de leche en polvo entera cayeron 34% y las de descremada 60%.